La búsqueda de McCandless a la naturaleza traspasa las líneas de lo social para acercarse más a la filosofía Epicurea griega. La naturaleza como parte estable de la vida, como soporte constante de la existencia. Si no cito mal a la película dice en un momento: “una casa en el campo alejado, naturaleza, familia y verdad” (entre otras varias cosas que cita de Leon Tolstoi). De esta cita que toma McCandless en la película, tomamos nosotros para beber la filosofía epicurea, para leer en esas líneas los fundamentos de un modo de vida en el cual el hombre encuentra reposo en todo lo natural, donde nace el ocio de ser productivo. Esa filosofía se plasma en el largometraje para que el espectador palpe, sienta, huela y viva.
Por otro lado, se pierde la estética de McCandless. Pero, en este caso, no es la estética cinematográfica, sino la estética que rodea la fotografía que vimos anteriormente. Esta fotografía fue tomada por el mismo McCandless y quedó en su cámara sin revelar. En ella podemos ver el espíritu de un hombre viviendo el epicureismo como religión. Allí la mixtura nace en la figura de un hombre en contacto con la naturaleza más salvaje y la represantación de la sociedad entera en un colectivo (o bus, como prefieran), allí el hombre en contacto con lo más interno del mundo que habitamos se suma a lo más urbano y contaminante de las ciudades que es el transporte público que, en la historia verídica y en el film, alberga a McCandless y le da el calor y comodidad que la naturaleza no supo ofrecerle.
La muerte de McCandless generó otra serie de debates que no vienen al caso, porque lo que en esta ocasión importa es que el modo en el que eligió vivir y morir un hombre fue aquel en el que no dudaba en mezclar su raíz con su futuro. Su filosofía con su realidad.
fuente: http://culturero.wordpress.com/tag/epicureismo/
fuente: http://culturero.wordpress.com/tag/epicureismo/

No hay comentarios:
Publicar un comentario