jueves, 22 de diciembre de 2011

Dejé de sacar fotos porque en todas ya aparecías vos. ¿De qué me servía crecer si de todas maneras no me interesaba nada más?. Dibujos míos ya tenías miles, te había pintado hasta la ropa, ¿porqué iba a seguir pintando si sólo me hacia feliz a mi?. Y cláro, de qué manera iba a tener yo amigos si la única persona en el planeta que necesitaba eras vos.
Porqué iba a vivir mi vida, arriesgarme a sufir, a sentirme debil, a sentirme perdida quizás, si estaba más segura abstraida en tus brazos, en tus ojos, en tu boca..

Y así fue que no sentí que hubiesen más razones para vivir mi vida, y quién sabe porqué vos nunca vivías la tuya. Empezamos algo como si dijera, no el vivir el uno con el otro, ni el uno para el otro, sino vivir el uno y el otro, todojunto, todo j u n t o s.
Es claro que yo enloquecí, (nunca voy a negarlo, y siempre que puedo recalco que así fue) mi vida no era, ni fué, ni será nunca vos . Tengo otros intereses, sueños, razones personales por las cuales levantarme cada día y vivirlo como si fuese el único, el problema fue olvidarme de eso.
O haberme querido olvidar, o haberme querido fundir tanto en vos, porque habia tantas cosas de mi vida que dolían que era mas simple a tu manera, vivir soñando, vivir sin vivir. Meternos de tal manera en lo que nos pasaba al punto de mandarnos cagadas y creer que era lo que nos podía hacer felices.
Hoy me siento viva, lo que no significa que me levante feliz cada día, súper contenta o lo que sea, viva significa tener una razón para seguir cada día de mil maneras y por mil razones, acostarme con la cabeza llena de ideas, no de preocupaciones, levantarme con ganas de llevarme al mundo por delante, no sintiendo que el mundo es quien me choca a mi cada vez que puede. Volví a pintar con esas ganas y esa fuerza que me da el expresarme, volví a sacar fotos porque sí, a quien sea, sólo porque siento ganas, volví a andar en bicicleta sola, sin razon concreta, porque quiero, porque me gusta, volví a salir, a tomar sin tener que darle explicaciones a nadie, cuidandome solo por mi, porque yo quiero. Y lo más hermoso, volví a amar. A tener a mis amigos conmigo, a enfrentar fantasmas y recuperar recuerdos. Volví a mi, porque sí, porque me lo merecía.

martes, 6 de septiembre de 2011

"El mate"
Del programa "Lalo Bla Bla", Radio Mitre.



El mate no es una bebida.
Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una
bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una
costumbre, como rascarse. El mate provoca exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien y te hace pensar cuando estás solo. Cuando llega alguien a tu casa, la primera frase es "hola" y la segunda "¿unos mates?". Esto pasa en todos los hogares, ya sean ricos o pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros. Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan. Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara. Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno. Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos. Cuando conocés a alguien, lo invitás a compartir unos mates. La
gente pregunta, cuando no hay confianza: "¿dulce o amargo?". El otro responde: "como tomes vos". Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie. Éste es el único país en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. No es un día cualquiera. Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez unos mates solos. Pero debe haber sido un día importante para cada uno.
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. La charla, no el mate. Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y viceversa. Es la sinceridad para decir: "¡Basta, cambiá la yerba!". Es el compañerismo hecho momento. Es la sensibilidad al agua hirviendo. Es el cariño para preguntar, estúpidamente, "¿está caliente,no?". Es la modestia de quien ceba el mejor mate. Es la hospitalidad de la invitación. Es la justicia de uno por uno. Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día. Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir. Ahora vos sabés: un mate no es sólo un mate...
¿Pongo la pava?
Por los mejores mates del mundo .








viernes, 12 de agosto de 2011

Autocrítica
Reflexiono sobre la vida.. a veces me parece que transcurre lento, siento con dolor que las cosas cambian y me angustia no poder volverlas atrás, añoro ser quien era, reir como reía, llorar por llorar; otras veces siento que estoy dentro de una ráfaga de momentos, de instantes que definen mi vida, cuando yo siquiera lo noto. De algo estoy segura, luego de haber vivido el tiempo que llevo y de haber pensado lo que he pensado, no hay cosa mas hermosa que ser uno mismo. Y es la frase más comun del mundo la que me llena de tanta fuerza, la que me intrinca a veces, que me hace pensar mis reacciones, pensar, pensar, pensar.. es tan complicado aprender a ser uno mismo! a serlo adquirendo costumbres de quienes te rodean, a serlo respetuosamente, sin herir, a no exagerar las expresiones y a quién sabe cuantas cosas mas que pasan diariamente, ya que lo sierto es que, el ser uno mismo, implica saber quienes somos, lo que a veces tanto cuesta averiguar. Hoy sé quien soy, y lo sé despues de años de enojarme, de pelear con quienes creia culpables de mi caracter, a quienes, al fin y al cabo, les debo ser quien soy, ya que despues de tanto reflexionar, uno elige que quiere aprender, tanto como no. Me encuentro tan parecida a quienes me creia tan diferente, a uno se le generan hasta intereses sin saber por qué, y despues de años se da cuenta que la persona que tiene al lado, consciente o no de hacerlo, muchas veces es la causa. Por esto de que, creo yo, no hay cosa mas hermosa que la gente espontánea (de la cual aprendo continuamente) es que he llegado al porqué de mi desagrado hacia ciertos tipos de personas. Se deleitan viendose distintos al resto, creyendo que, si escuchan lo que pocos escuchan, aunque sea una basofia musical, o muchas veces musica del año del pedo, se dedican a la lectura de cualquier cosa que nadie lea, asi tenga relevancia y sea de interes general 0%, fanfarronean tener ideales políticos incomprensibles e imposibles de llevar a cabo, y algunos que hasta si asi fuera aún serian inútiles y se visten, peinan y hablan como deficientes mentales, será correcto que se crean los iluminados del saber, entes intelectuales incomprendidos, y la persona mas interesante del planeta. Por esta mierda viven haciendo pelotudeces, por sentirse el moco mas verde y mas interesante de la fosa nasal, el sorete mas duro de corromper, cuando ni ellos mismos son capaces de ser fieles a lo que piensan, ni a lo que leen, debido a que, muchachos, -el mundo no está preparado para entes semejantes-. Al fin de cuentas, son solo seres inadaptados, que por H o por B no pueden entender que el globo gira, el mundo avanza y cosas maravillosas pasan en nuestro preciado presente; aún así, viven creyendo que siempre hubo un pasado que fue y siempre será mejor que el hoy, que todo está deteriorado y, como si fuera poco, lanzan esa frase idiota de que las cosas no se pueden cambiar porque siempre va a haber alguien arriba que te baje de un hondazo, porque la politica es corrupta si no es tal cual te la pintaron, cuando realmente es su propio sentimiento de culpa por no hacer, real y concretamente, más allá de la queja, algo por cambiar lo que “tan mal está”, los apaga saber que no son suficiente para lograr nada, ya que por merito propio son muñecos inútiles e inoperantes. Me enferman. Gente limitada a vivir mostrando algo. Y pensar que…



5/8