Seis años.
Hace seis años te fuiste de acá. Un día mi vieja me dio, probablemente, la peor noticia de mi vida. Así como así, yo con once años tenía que entender que ayer estabas en mi mundo, y hoy no. Que te tenía que llorar, pero también recordar feliz nuestros momentos juntos. Que tenía tambien, como si fuera poco, conocerte a través del relato de quienes te habían rodeado. Hoy hacen seis años, y me siento igual que ese dia, es cierto que el tiempo ayuda, pero ayuda en otros sentidos, porque hay un sentimiento que es eterno, ese de sentirme desconcertada. Hoy pienso lo mismo que pensé a los once: hace seis años que no te digo 'pá' 'papá' 'hola viejo', que no te agarro la mano, y nuestros ojos se funden en esa mirada cómplice y profunda, que siempre terminaba en una sonrisita que nos decía todo, que no te pido un abrazo y me lo das porque si, que no me duermo escuchando los latidos de tu corazón, sabés lo que me costó asumir que no latía más? ese sonido que me podía tranquilizar, con lo loca histérica que fui siempre. Me cuesta seguir escribiendo, tengo un nudo en el pecho que crece palabra tras palabra, en cada recuerdo que a la vez me hace tan bien. Pensar que no estubiste ahí cuando egresé de la primaria, y no vas a estar ahí cuando egrese de la secundaria, ni en mis partidos de hockey, ni en mis muestras de circo, de fotografía, cuando volví a casa insoportable ese día y fui corriendo a decirle a mamá "estoy militando" como vos y papá. Si viejito.. estubiste ahí, y me costó cada paso el doble, sentia la alegría de crecer, de vivir, pero a la vez la angustia de que faltaras vos, de que SIEMPRE, toda la vida me vayas a faltar ahí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario