jueves, 2 de febrero de 2012

Admitís que tenes un problema mientras buscás una tableta de pastillas, admitís que estás angustiada cuando pasás la noche llorando sin razón. Lo admitís en ese momento, sacás miles de conclusiones e intentas entenderte por todos los medios, pero llega el día, y ponés la mejor cara que tenes, y salís igual. Y cuando te preguntan como estas, la respuesta es bien, casi por inercia. Y cuando volves a tu cama esa misma noche, tu cabeza no para de maquinar otra vez, y te fumás un atado entero sin darte cuenta, después intentas sobrevivir todos los dias como si esa fuera manera de vivir la vida. ¿Porqué cuando es de día los problemas se tornan difusos? Las explicaciones ya no son tan claras, te olvidás del objetivo del asunto. Ahora dormir, no la verdad que no, hace meses que no duermo bien.

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